La base es el mejor fundamento para que los productos de maquillaje se deslicen fácil y suavemente y perduren por más tiempo. Además, añade una delgada capa de protección extra entre la piel y el mundo exterior. Existen varias clasificaciones de bases.
Según su textura se dividen en Liquidas o cremosas.
Según su acabado se clasifican en:
Naturales, dan al cutis normal a seco una apariencia fresca y radiante.
Mate, ideales para dar a las pieles normales o grasas una apariencia suave, pareja y sin brillo.
Semi mate, dan a todos los tipos de piel un aspecto suave y uniforme.
Según su cobertura, que permite apreciar la tonalidad, pueden ser:
Transparentes, para pieles perfectas, sin nada que ocultar o bronceadas.
Ligeras, dan una suave apariencia.
Medias, ayudan a disimular pequeños defectos.
Totales, cubren completa y perfectamente.
Consejos para una correcta aplicación:
- Conviene aplicar con una esponjita ligeramente humedecida dando suaves golpecitos para obtener un resultado más "natural".
- Siempre es recomendable comenzar a aplicarla base en el centro del rostro (nariz, entrecejo y mentón), para luego extender hacia ambos lados.
- Luego hay que extender con movimientos circulares hacia arriba y afuera.
- Las bases en crema generalmente son dos o tres veces más espesas que las Liquidas, por ello, conviene aplicarla sobre pieles frescas y jóvenes solo por la noche.
- Maquillar siempre el cuello y orejas para que el color quede bien natural y parejo
Con respecto al tono más apropiado, es muy fácil la elección: es aquel que mejor armoniza con el propio tono de piel. Sin embargo, hay algunas recomendaciones básicas a tener en cuenta para la correcta elección del tono de la base:
- Hacerlo a la luz del día.
- Probarla directamente sobre el rostro. De no ser posible se puede aplicar un poco en el dorso dela mano, en el área triangular comprendida entre los dedos pulgar e índice.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario