Conforme transcurren las horas del día la luz cambia afectando la apariencia del maquillaje; además, no se puede emplear los mismos colores para ir a trabajar o tomar un café con las amigas. Siempre es importante que el maquillaje que llevemos sea acorde con el momento del día en que lo lucimos.
Cuando salimos por la tarde, sobre todo en invierno, hay que tener en cuenta que la luz no es la misma que hay cuando sales de casa por la mañana.
Por esta razón, por la tarde podemos utilizar un maquillaje más oscuro y no tenemos que preocuparnos mucho si tenemos maquillaje en exceso, ya que el sol está muy bajo y la luz es escasa.
A continuación los pasos a seguir para tu maquillaje de tarde:
1. Aplicamos la base con una esponja en cara, cuello, escote, orejas y párpados; ésta puede ser cremosa, compacta o semifluida, siempre del mismo tono que tu piel o como mucho un tono más subido.
2. El segundo paso son las correcciones. Utiliza correctores claros para resaltar la piel y disimular cicatrices, arrugas, manchas y ojeras. Si quieres hacer que la nariz o la barbilla no se noten demasiado, utiliza correctores más oscuros.
8. Llegamos a la aplicación del rubor, que aporta mucha vida y colorido al rostro y que puede ser de una tonalidad más intensa que la que se utiliza de día, cómo el marrón por ejemplo. Es útil para corregir el pómulo y debe aplicarse por debajo o por encima del mismo dependiendo de la forma de tu cara; siempre hay que aplicarlo en sentido ascendente.
3. A los correctores siguen los polvos traslúcidos, tanto compactos como sueltos, para quitar brillo y matizar el maquillaje que hemos aplicado. Si hemos aplicado polvos en exceso los podemos retirar con una brocha gruesa.
4. El siguiente paso son las sombras de ojos, que pueden tener colores cálidos como fríos. Hay que tener en cuenta que por la tarde las sombras tomarán un color más oscuro con los escasos rayos de luz, y que los colores claros resaltan mientras los oscuros profundizan.
5. Puedes aplicar las sombras dibujando primero la forma de una banana con un color crema en la parte móvil del párpado, luego una banana de medio ojo que vaya hacia el exterior, seguida de la aplicación de tonos malvas y finalmente tonos crema debajo de la ceja.
6. El sucesivo paso es la aplicación del delineador de ojos: puede ser en lápiz o líquido, y puede quedar difuminado para no endurecer las facciones, aunque por la tarde se admite su uso intenso.
7. Pasamos a la máscara de pestaña, que se aplica primero una vez y se deja secar durante dos minutos y luego se aplica la segunda capa; este procedimiento hará que tus pestañas resalten más. Por lo que respecta las cejas, puedes decidir maquillarlas con un lápiz marrón o gris, o con una sombra de esas mismas tonalidades
8. Llegamos a la aplicación del rubor, que aporta mucha vida y colorido al rostro y que puede ser de una tonalidad más intensa que la que se utiliza de día, cómo el marrón por ejemplo. Es útil para corregir el pómulo y debe aplicarse por debajo o por encima del mismo dependiendo de la forma de tu cara; siempre hay que aplicarlo en sentido ascendente.
9. Acabamos el maquillaje de tarde paso a paso con los labios: tienes que perfilarlos con un tono más oscuro, cómo los marrones y cobrizos, y aplicar luego un brillo suave para dar más volumen.
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